Por qué es probable que no sepas quién es Bulent Kilic

“(…) El domingo volvemos al puesto fronterizo de Akcakale. Suponemos que encontraremos del lado sirio tanta gente como el día anterior. Pero no hay nadie. Según las informaciones que nos llegan, los yihadistas impiden a la población acercarse a Turquía. Empiezo a creer que hemos venido para nada.”

Se llama Bulent Kilic, es fotógrafo y con estas líneas ambienta su trabajo. Estamos a mediados del mes de junio de 2015 y miles de sirios tratan de colarse como pueden en Turquía antes de caer en manos de los milicianos del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

No son los primeros y tampoco serán los últimos pero, en estos momentos, son los protagonistas de las imágenes y palabras de Bulent, y esto es lo que nos concierne.

De estos hechos han pasado casi cinco meses y puede que el devenir de los acontecimientos internacionales los haya relegado a un segundo lugar en nuestra memoria, pero las fotografías que ilustran la narración siguen sacudiendo a cualquiera que invierta unos instantes en ver –que no mirar-.

Bulent Kilic nació en 1979 en Turquía, inició su trabajo en 2003 en la prensa local y, dos años después, comenzó a trabajar como Stringer (corresponsal) para la agencia de noticias francesa AFP.

En estos años no ha trabajado únicamente en Turquía, donde también en junio inmortalizó, por ejemplo, la histórica entrada del pro-kurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) en la Gran Asamblea Nacional, dando comienzo a una lucha por el poder que, esperemos, se esclarezca tras las elecciones anticipadas convocadas para este domingo 1 de noviembre.


Actualmente, es el responsable de la producción de la agencia francesa en Turquía, pero también ha trabajado en Ucrania –que sigue revuelta, no lo olvidemos-  y en Siria.

No son pocos los premios especializados que reconocen la calidad de su trabajo.

En 2014, Kilic obtuvo el Premio Bayeux-Calvados para corresponsales de guerra, el premio North American Press Photographers Association y el del concurso China International Press Photo. Además, la revista Time y The Guardian lo eligieron como el mejor fotógrafo de agencia del año.

Su serie sobre una manifestación anti-gobierno en la Plaza de la Independencia de Kiev ha sido galardonada este año con el premio The John Faber Award del Overseas Press Club; en febrero, obtuvo el primer y tercer premio en la categoría Spot News Single de World Press Photo 2015 y, en septiembre, recibió el premio Visa d’Or News por, precisamente, su trabajo en la frontera de Turquía con Siria.

En suma, Kilic nos asoma a la realidad desde hace más de diez años y, sin embargo, su nombre no dirá mucho para la gran mayoría. Y es normal: “Es el momento de volver al trabajo. Todavía me queda mucho por hacer, aunque este premio me hace muy feliz” fueron las palabras con las que sentenció una entrevista con la AFP tras recibir el Visa d’Or.

Que desconozcamos su nombre y nos estremezcamos con su trabajo es un claro signo de que Bulent Kilic está haciendo las cosas muy bien.

Manu Brabo, premio Pulitzer al coraje

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Hoy en nuestro post semanal, queremos homenajear a la figura de Manu Brabo, fotógrafo ganador de un Pulitzer el pasado lunes 15 de abril por su excelente cobertura en la guerra de Siria. Un premio que no se recibe todos los días, y del que barriendo para casa estamos muy orgullosos.

La serie de fotografías de la guerra de Siria, reflejan cómo el fotógrafo estuvo al “pie del cañón”, viviendo cómo la población siria sufría la tragedia de una guerra desatada en marzo del 2011.

El galardón a la “Mejor cobertura gráfica informativa”, fue repartido junto a otros cuatro compañeros de la agencia Associated Press (Narciso Contreras, Rodrigo Abd, Khalil Hamra y Mohamed Muheisen), por un trabajo de “imágenes memorables bajo un riesgo extremo”, según las propias palabras del jurado.

“Se lo dedico a todos los que se han comido todos mis sustos”, declaraba el fotoperiodista al recoger el premio, que ha arriesgado toda su vida en innumerables guerras, como el conflicto de Libia, o palestino-israelí y participado en desastres naturales como el terremoto de Haití.

Brabo que se crió y  formó como fotógrafo en Asturias, intentó hacerse paso profesionalmente en España, pero sólo consiguió trabajo fotografiando motocicletas. Algo que le hizo replantearse su profesión y embarcarse en proyectos más serios como dar cobertura en la guerra de Libia. Un escenario que no le dejó muy bien parado en sus principios, pues fue secuestrado durante 44 días por las tropas de Gadafi. Aun así, este gran profesional no desistió, tras tomarse unos días en Gijón tras el secuestro, volvió a Libia hasta el fin de la guerra para terminar su trabajo.

Todo esfuerzo tiene sus frutos como dice el proverbio, pero la arriesgada vida de Manu Brabo va más allá de los límites. En su página podrás ver todo el trabajo completo, de este apasionado fotoperiodista que continuamente se está debatiendo entre la vida y la muerte por amor a su trabajo.